Hace unos años los pisos se vendían solos y todas las promotoras inmobiliarias levantaban proyectos similares que siempre encontraban comprador. Ahora -como se ve por las noticias del sector- las cosas han cambiado y la ralentización que se ha experimentado tras un periodo de bonanza ha obligado a las empresas a utilizar una herramienta que antes apenas conocían: el marketing inmobiliario.
Según este informe, el 90% de las promotoras inmobiliarias consideran que es un factor clave para que alguien tome la decisión de comprar.
Siempre ha preocupado más lo que hace la competencia que lo que necesita la persona que busca primera o segunda vivienda (el 78 por ciento de las investigaciones que contratan son para analizar lo que hacen los rivales).
Tampoco tiene sentido que una empresa invierta mucho en tener un stand en un Salón Inmobiliario y que luego tire a la basura los datos de las encuestas que hayan repartido a los visitantes. Ya apuntábamos en otro estudio de marketing inmobiliario anterior algunas opciones y posibilidades de aprovechamiento de datos.
Y por último el marketing inmobiliario debe estar ahí desde el principio en el gen de la promotora y no de la promoción (debe llegar antes que el proyecto de arquitectura)